Hasta que llego el día , muy ansiosa me desperté ese día en que por fin la mik nos llevaría a conocer el centro de Santiago .
Partimos tipo 10 tomamos una micro y llegamos a escuela militar .
Parecíamos extranjeras gringas con mochilas y bien abrigadas para capear el frío que habia azotado fuertemente a la capital , aunque ya a esa hora el sol brillaba como día de primavera , se sentía la humedad por el aluvión caido anteriormente .
Y después de un largo y divertido viaje en metro llegamos a quinta normal , me llamo mucho la atención la infraestructura del metro de quinta normal , muy moderno y bien cuidado.
Partimos tipo 10 tomamos una micro y llegamos a escuela militar .
Parecíamos extranjeras gringas con mochilas y bien abrigadas para capear el frío que habia azotado fuertemente a la capital , aunque ya a esa hora el sol brillaba como día de primavera , se sentía la humedad por el aluvión caido anteriormente .
Y después de un largo y divertido viaje en metro llegamos a quinta normal , me llamo mucho la atención la infraestructura del metro de quinta normal , muy moderno y bien cuidado.

Nuestra primera parada fue el centro cultural Matucana 100 donde pudimos apreciar un proyecto de arte poco convencional , llamado Do it , ya que sus obras no eran obras sino instrucciones . Lo encontré muy dinámico y distinto .
Seguimos nuestra ruta por Matucana y llegamos a la biblioteca de Santiago la que realmente me sorprendió por lo completa , enrome y bien cuidada que estaba , muertas de hambre ya , seguimos nuestro camino , hasta el barrio yungai . Cuando íbamos caminando por Compañía pudimos ver la famosa peluquería francesa , como buenas turistas entramos hurgetiando y mirando todo y quedamos fascinadas con el lugar.
Luego emprendimos nuestro paseo hacia plaza Brasil donde nos llamo bastante la atención el olor , aunque no es para darle mucha vuelta al asunto.

Tomamos una micro en avenida Brasil hasta que llegamos a alameda , mientras caminábamos por esa impresionante avenida , recordé el barrio de la recoleta en argentina que , a mi modo de ver tiene algo en común solo que uno ahora no es lo que fue antes y la recoleta argentina sigue siendo un buen barrio en , aunque no va al caso , continuamos el viaje hasta que la mik nos mostró la iglesia del colegio padres francés y quede realmente trastornada por lo preciosa de la iglesia en medio centro de Santiago . A pesar de todo el hambre nos estaba consumiendo y le pedimos a la mik q por favor comiéramos en alguna parte .
Tomamos el metro y llegamos al tan esperado mac donals , comimos afuera , nunca entendí porque , en mesas llenas de palomas cochinas , aunque a ninguna le molesto mucho porque el en ese momento el hambre era mayor que todo. Comimos a la velocidad de la luz y aunque con un paquete de papas fritas en manos , comenzamos nuestro triste retorno , llegamos alucinando al colegio , donde un par de compañeras celosas nos aguardaban …
Ojala se vuelva a repetir …
